Adapta la carta a todos los públicos y nuevas tendencias

Cada vez cuidamos más nuestra alimentación y nos preocupa saber cuál es la  procedencia de los alimentos que comemos dentro y fuera de casa. Esto, unido con que ha aumentado el número de personas que sufren algún tipo de intolerancia alimenticia, ha hecho que los gobiernos de muchos países impulsen medidas para que los restaurantes comiencen a adaptar la carta y especifiquen qué incluyen sus platos. En España la nueva Ley de Información Alimentaria (Alérgenos), recogida en el Reglamento Europeo 1169/2011, establece que todas las empresas operadoras de colectividades tendrán que informar de los alérgenos que contengan sus platos.

Pero adaptar la carta no es solo una obligación, sino un pequeño esfuerzo que te puede traer muchos beneficios. Y es que no es solo un buen recurso para aumentar las ventas, sino para llegar a nuevos nichos de mercado: celíacos, vegetarianos, veganos, etc.

Y si  adaptar la carta te traerá muchos beneficios, la razón más importante es que no hacerlo podría traer consecuencias nefastas. No te gustará tener la etiqueta de insensible o anticuado, sobre en los tiempos que corren donde las noticias vuelan y este tipo de colectivos sensibles están tan movilizados.

Adaptar la carta a celíacos

Un 1% de la población es celíaca pero hasta un 10%  sufre sensibilidad al gluten. Grandes marcas internacionales como Unilever ya cuentan con el 50% de sus productos sin gluten. Por eso, deberías hacer lo mismo y adaptar tu servicio y menú a este tipo de público.
Adaptar la carta a nuevas tendencias
Según Angels Solans, directora de Unilever Food Solutions, los clientes intolerantes al gluten son importantes prescriptores para los restaurantes; cuando un grupo de amigos elige un local para ir a comer, la opinión de uno de ellos, si es celíaco, acaba teniendo un peso determinante.

Ten disponible tu carta en varios idiomas.

España acogió a más de 75,6 millones de visitantes extranjeros en 2016, encabezados por británicos, franceses y alemanes.  Según diversos estudios, 15% situaron a la gastronomía como el principal interés de visita. Esto hace que nos hagamos la pregunta: ¿Están tu personal y tu cocina preparados?

Si la respuesta es no, ponte a ello cuanto antes. Si tu personal no habla idiomas, se puede solucionar teniendo la carta en los idiomas más demandados, con una buena explicación de los platos. Con esto conseguiremos que el cliente no perciba un mal servicio y sí calidad, al ver adaptada a su idioma la carta. Si además añadimos imágenes de los platos, será más fácil que los vendamos.

Platos para veganos o vegetarianos.

Cada vez más personas optan por una dieta vegana o vegetariana, ya sea por motivos de salud o ética. Al igual que ocurre con los celíacos es un nicho de mercado muy interesante. Además, es colectivo sensible y movilizado por lo que más te vale tenerlos de tu parte, ¡no deberías hacerlos enfadar!

La oferta está aumentando rápidamente y tenemos que aprovecharla. Se ha convertido en una tendencia cada vez más extendida, y los restaurantes para veganos están de moda.  Eso no quiere decir que tengamos que cambiar nuestro concepto, pero si podemos intentar tener varias referencias para este tipo de cliente. Así nunca se sentirá excluido y no tirará de sus acompañantes hacia otro establecimiento que sí las ofrezca.

Ejemplo de este tipo de restaurantes es el Veggie Garden, uno de los sitios de moda en Barcelona para este segmento del mercado gastronómico.

burgervegan

Carta con los alérgenos de los alimentos.

La ley de alérgenos y nutrición obliga a todos los establecimientos de restaurantes a mostrar qué posibles alérgenos pueden contener sus platos, en concreto los 14 más comunes. Así que si no quieres tener problemas con la ley, más te vale ponerte al día en estos aspectos. Además, mejorará tu imagen y mostrará que tu restaurante es sensible con este tipo de problemas y cumple todas las de la ley.

Actualiza tu carta.

Esto no significa que la cambies entera cada poco. Sería bueno ir añadiendo algún plato nuevo de vez en cuando y quitar los que apenas se pidan. Si piensas que tu carta te va a durar para siempre, quítatelo de la cabeza. No solo porque terminará deteriorándose físicamente, sino porque no adaptar tu carta a las necesidades que detectes te terminará saliendo más caro que la inversión inicial que requiere.

Además, sabemos que las personas se sienten atraídas por la novedad. Por lo tanto, una forma de reactivar el interés de nuestros clientes hacia nuestro restaurante puede ser ofrecerles nuevos platos cada cierto tiempo. Un ejemplo de ello son las grandes cadenas de comida rápida como Mcdonald’s, que cada poco tiempo sacan un producto nuevo y centran su estrategia de promoción en él.

La conclusión que podemos obtener amig@ hosteler@, es que hay que adaptarse a las tendencias y hacer de tu carta un vendedor más. ¡A trabajar en ello! Y si quieres saber más sobre marketing gastronómico, ¡visita el resto de nuestro blog!

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